Psicología Clínica

No sé qué hacer con mi vida. (Parte 1)

Por septiembre 3, 2018 Sin comentarios

Un día después de muchos años de esfuerzo, de estudio, incluso de trabajo te encuentras diciendo: no sé qué hacer con mi vida.

Y te ves envuelto en una sensación de desesperación, rabia, impotencia, enfado y de vacío de la que no consigues salir por no ver claro lo que quieres en la vida y ¡estar hasta las narices! de lo que estás haciendo con ella.

El presente te asfixia, el pasado es como un lastre y el futuro no existe…

Pero no pienses que sólo te ocurre a ti o que es culpa tuya porque eres débil o indeciso y que el resto son inmensamente felices. No, en algún momento de la vida nos pasa por la cabeza a todo el mundo, la dichosa frasecita: no sé qué hacer con mi vida…

Y cada día se incrementa el agobio y el no saber qué hacer.

Pues se acabó, vamos a decirte cómo poner fin a la eterna pregunta.

No sé qué hacer con mi vida, qué puerta elegir.

No sé qué hacer con mi vida, qué puerta elegir.

No sé qué hacer con mi vida ¡sal de mí!

Llega un momento en el que hay que poner fin al lamento y pasar a la acción. No esperes a tocar fondo, o si lo hacer que sea para levantarte.

¿Por qué llegas a esta situación?

Llegas a un punto que te preguntan cuál es tu trabajo ideal y no sabes qué contestar, te imaginas que lo que has estado haciendo, pero algo falla si estás así…

Te preguntan que qué quieres ser en la vida y dices… feliz… ¡¿pero cómo?! ¡¿por dónde empiezo?!

Pues no creas que eres un bicho raro, eso mismo se lo está preguntando el 90 % de la población.

Cómo puedo cambiar mi vida.

Siempre nos han educado para que nuestra vida se adapte a la sociedad, para hacer lo que debemos hacer y por el camino vamos perdiendo nuestra esencia, nuestros valores, nuestra pasión por los dinosaurios, por salir al campo a explorar, por soñar con visitar la luna…

Y nos vemos inmersos en una rutina de trabajo, de convivencia cotidiana, de los pagos domiciliados, de coger vacaciones si se puede, de casi no llegar a fin de mes, de tener dinero para hacer cosas, pero no tener tiempo ni ganas.

Pues todo eso es normal, es una crisis, como seguramente pasaste ya en la adolescencia. Y existen tres motivos por los que están en esa situación:

1) Error en tus creencias y educación.

Creemos que nuestra capacidad nos limita y no es eso sino lo que nos han inculcado que podemos o no hacer.

Desde muy pequeños nos van poniendo límites y condicionando con las creencias de las personas que nos rodean.

Y esto hace que al final estés viviendo una vida muy por debajo de tus capacidades. ¡Cómo lo oyes!

Y así dejándote inculcar sus creencias llegas al “no sé qué hacer con mi vida”.

Pues está claro el paso uno que hay que seguir: Cambiar tus creencias.

2) Demasiada necesidad de seguridad.

Creemos que como todos los días hacemos lo mismo y llevamos una vida más o menos cómoda, es segura y siempre va a ser así. Pero no, la seguridad no existe, ahora estás así y dentro de un minuto tu vida puede dar un giro de 180 grados.

Así que no te obsesiones por conservar, guardar, no cambiar las cosas demasiado por lo que pueda pasar porque no depende de ti.

La vida es incertidumbre y eso nos causa terror, por eso preferimos no pensarlo, hasta que nos sucede algo. Así que ¡no te dejes engañar más!

Prueba cosas nuevas, vete haciendo pequeños cambios en tu rutina… Lleva a cabo acciones como si te hubieran echado del trabajo, haz cada día algo que te apasione, que realmente tengas muchas ganas de hacer, piensa ¿qué te gustaría hacer hoy, sabiendo que es el último día de tu vida?

3) Miedo.

La frase que nos ha traído hasta aquí “no sé qué hacer con mi vida” es miedo, no es otra cosa. En realidad, sí sabes lo que quieres hacer, quizás a grandes rasgos, pero sí lo sabes. Lo que pasa que tienes miedo.

Todos tenemos miedo, de hecho, el miedo es bueno, nos pone alerta por si algo pudiera salir mal, pero no debe paralizarnos, sino dejarnos mover con cautela.

El miedo en realidad es un indicador de hacia dónde debes ir. Si te da miedo ¡ese es el camino que debes seguir! A medida que afrontas ese miedo mediante la acción es cuando creces y avanzas. Eso sí, si no lo afrontas, el miedo crece y crece cada vez más hasta llegar a hacer la situación más insostenible.

Ahora que ya hemos identificado lo que no te deja avanzar en la vida y por qué has llegado al “no sé qué hacer con mi vida” llega el momento de saber:

¿Cómo salir de esta situación?

… La próxima semana lo descubrirás en la 2ª parte de No sé qué hacer con mi vida ¡te esperamos!

Ir al psicólogo puede ayudarte a orientar tu vida, no tienes por qué tener un problema en concreto, sino que te ayuda a tener un punto de vista externo y objetivo. Lee nuestro artículo: 5 buenas razones para ir al psicólogo, te puede interesar.

5 buenas razones para ir al psicólogo.

Si te ha gustado nuestro artículo, síguenos en las Redes Sociales: FACEBOOK e INSTAGRAM.

Comentar

cinco × uno =

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies