Psicología Clínica

Ayudar a quién no quiere ser ayudado puede pasarnos una elevada factura emocional.

Por marzo 14, 2018 Sin comentarios
Ayudar a los demás.
Cuando vemos a una persona cercana sufrir intentamos ayudarla. Esto cuando esa persona no quiere que la ayuden puede agotarnos psicológicamente a nosotros. Y es que no se puede ayudar a nadie que no acepta que tiene un problema o que lo acepta pero cree que no necesita ayuda.

Ayudar sin que parezca que lo estás haciendo.

La forma de ayudar puede ser sutil sin que la persona afectada se de cuenta. Permanecer a su lado para escucharle, es una buena forma de hacerlo. No invades su territorio sino que te mantienes al margen pero cerca por si al final se decide a utilizar tu hombro.

Formas adecuadas de ayudar a estas personas.

Saber cómo ayudar a los demás.

Saber cómo ayudar a los demás.

No regales gafas al que no quiere ver. Porque las va a rechazar aunque le sean de urgente necesidad. Y si esto te provoca sentimientos de impotencia, enojo y frustración, lo mejor es que cejes en tu empeño. Afronta esta situación de la siguiente manera:

– Pon límites.

Porque si no lo haces la espiral de autodestrucción que se crea a tu alrededor puede arrastrarte a ti también. Cuida tu equilibrio emocional porque se ra´la única manera de poder ayudar y no resentirte.

– Mantente cerca.

Si esta persona al final decide hablar contigo que note que cuando llegue el momento no lo impida la distancia, que te tiene para cuando te necesite.

– Conoce el problema.

Infórmate sobre el problema que tiene esta persona y las diferentes vias para poder ayudarla. Lo que les funciona a unos a otros puede no ser útil. Consulta con un psicólogo de confianza que te muestre varios puntos de vista.
Por lo general nosotros los psicólogos al ver el problema desde fuera, sin vínculos emocionales y sentimentales podemos ver los problemas con mayor claridad y conocer situaciones parecidas y cómo se han tratado.

– No ejerzas presión.

Tomar una actitud autoridad sobre la persona con problemas puede tener el efecto contrario al que estamos buscando. Por lo tanto intentar forzas algo a lo que la persona se cierra en banda no es efectivo.

Consejos para ayudar sin perder tu equilibrio emocional.

La primera actitud que debes tomar es que los problemas sólo tienen una solución. Así que tu mente debe estar abierta para comprender qué le ocurre realmente a esa persona y aunque creas que lo que le pasa te pone furioso, tienes que ponerte en su situación y por qué ha llegado a ella. Sin juzgar, dando apoyo aunque no estemos de acuerdo. Mira los siguientes problemas que tratamos para poder identificar su solución en nuestro apartado de Psicología Clínica.
Y segundo hay que asumir que las personas deben aprender de sus errores para ir sorteando obstáculos. Esa persona tiene que ver el error por si mismo sino no puede asumirlo. Si esta persona no lo ve y decide no poner solución, por mucho que la queramos, tienes que asumir que no puedes ayudarle y que tienes que dejar que caia para que pueda levantarse.
Si no sabes por dónde empezar ponte en contacto con nosotros, podemos ayudarte >>> Más información.
Para ver más consejos. ¡Estate atento a nuestras Redes Sociales! Instagram y Facebook.
También puedes seguir unos consejos más filosóficos de cómo ayudar a los demás de la página de Study Buddhism.

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